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18 de marzo de 2003
San Juan, Puerto Rico

Lcda. Annabel Rodríguez
Secretaria de Justicia


Estimada Lcda. Annabel Rodríguez:

Por este medio nos unimos a la petición que han firmado más de 600 ciudadanos y familiares de las víctimas para que el Departamento de Justicia que usted dirige reabra la investigación de los asesinatos de Angel Luis Charbonier y Eddie Román Torres, ocurridos el 11 de enero de 1975 en Mayagüez. Entendemos que ambos fueron víctimas de un acto de terrorismo que
ha quedado impune por la inacción y complicidad de las autoridades de la época y el temor de muchos ciudadanos, influidos por el ambiente de persecusión oficial contra el movimiento independentista. Sin embargo, los tiempos han cambiado a raíz de que nuestro Tribunal Supremo reconociera la práctica inconstitucional del carpeteo, se devolvieran las carpetas y se descubrieran las complicidades en torno a los asesinatos del Cerro Maravilla. Ahora existe un mejor entendimiento del patrón de persecusión que se desarrolló durante las décadas pasadas que, unido al interés general por conocer toda la verdad de los crímenes políticos y una actitud de mayor apertura, debería facilitar esta investigación.

Los casos de Charbonier y Román Torres figuran en una resolución del Senado como parte de una lista de crímenes políticos que debe investigar. Nosotros hemos colaborado y seguiremos colaborando con la Comisión de lo Jurídico, pero hasta la fecha no hemos visto resultados concretos. Estas iniciativas ciudadanas, sin apoyo del Estado, son las que mejor han resultado y quizá han sido las únicas para recopilar información.

Estos hechos, ocurridos hace 28 años, todavía tienen implicaciones en la vida política de Puerto Rico. El ex senador Freddie Valentín, el exilado cubano Sergio Ramos y personas que luego trabajaron con Valentín en su oficina en el Senado, están implicadas en este doble asesinato. Así ha sido denunciado desde que ocurrieron los hechos y nunca han sido investigadas o interrogadas al respecto.

A la luz de los delitos federales que admitió recientemente el señor Valentín, omitiendo muy convenientemente los únicos que no prescriben, entendemos que le corresponde al Departamento de Justicia reabrir este caso.

A continuación un recuento de los hechos:

• El 11 de enero de 1975, como todos los años, el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP) organizó un acto la plaza pública de Mayagüez, con motivo del natalicio del prócer Eugenio María de Hostos y la fundación del Movimiento Pro Independencia (MPI).
• Alrededor de las 10:15 a.m. un ciudadano encontró un artefacto sospechoso dentro de un zafacón cerca de la Casa Alcaldía y la antigua tienda Las Parejas de Mayagüez (hoy Farmacia Central).
• Se reportó la situación a las autoridades y el Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) se llevó el artefacto al sector El Maní para desactivarlo.
• Entrada la noche, el dueño del Central Drive Inn, Enrique Enríquez, pidió a su empleado Eddie Román Torres que moviera un zafacón que se encontraba fuera del edificio hacia dentro del local como medida preventiva por el artefacto encontrado en la mañana en otro zafacón cercano a la Alcaldía.
• El Central Drive Inn estaba localizado al costado derecho de la Iglesia Católica del pueblo de Mayagüez, entre las calles Iglesia y Ramos Antonini, cerca del lugar donde se llevaba a cabo el acto del PSP. Personas que asistían al acto acudieron a este negocio para ingerir alimentos.
• Al mover Román Torres el zafacón hacia el interior, cerca de unas mesas, se produjo una fuerte explosión que destrozó el bote de basura e incrustó pedazos de metal en los cuerpos de las víctima.
• La explosión causó la muerte en el acto de Ángel Luis Charbonier, cliente del negocio, y minutos después la de Román Torres, en el Centro de Médico de Mayagüez. Otras 12 personas resultaron heridas.
• Charbonier, de 24 años, era militante del PSP, natural de Cataño, casado y con un hijo de año y medio. Román Torres, de 34 años, vecino de Mayagüez, trabajaba en el Central Drive Inn, era casado y tenía dos hijos.
• Los 12 heridos fueron: Antonio Irizarry, Carmen Torres Torres, Jaime Torres Mercado y Jorge Ronda Comas, de Mayagüez; el chofer Félix Santos Negrón de la compañía Motor Coach y natural de Cayey; Esdra Rivera Colón, Rafael Collado Fred, Consuelo Torres Burgos, Raúl Morales Meléndez y Juan Morales Ducret, de 6 años, de Río Piedras; la periodista Julieta Muñoz (Claridad) y Amelia Cancel Pérez, de Bayamón.
• El comerciante Enríquez había recibido dos semanas antes (1° de enero de 1975) una llamada anónima que lo amenazó con una bomba si abría el negocio. Éste notificó la llamada a la Policía y abrió el negocio ese día como de costumbre sin que nada ocurriese.
• El periódico El Mundo recibió la semana antes de la explosión un comunicado anónimo de los llamados "Comandos Anticomunistas", el cual aludía a la reanudación de la lucha anticomunista en 1975 con la explosión de una bomba en la sede del sindicato Boiler Markers y la Unión Nacional de Trabajadores, en Río Piedras. El comunicado condenaba a comunistas como traidores vendidos a Fidel Castro y anunciaba que los Comandos Anticomunistas en el 1975 "le harían sentir sus fuerzas más duro que nunca". Después del 11 de enero, el mismo grupo se adjudicó la colocación de la bomba.
• El Lcdo. Juan Mari Brás recibió una confidencia de varios ciudadanos mayaguezanos que implicaban al cubano Sergio Ramos y a Freddie Valentín como responsables de la colocación de la bomba. El Lcd. Juan Mari Brás lo denunción públicamente y Freddie valentín respondió demandando a Juan Mari Brás por libelo. Mari Brás le contestó públicamente que "la verdad es defensa contra libelo" y el Sr. Freddie Valentín respondió retirando la demanda.

El asesinato es un delito que no prescribe y nunca es tarde para ejercer la justicia. Le corresponde al Departamento de Justicia reiniciar la investigación que nunca concluyó para lograr que salga a flote la verdad que se ha estado encubriendo para esconder a los responsables de estos crímenes. Le corresponde al Estado ejercer su función de ley y orden para impedir que el asesinato político sea utilizado en Puerto Rico como medio de coerción y
terrorismo.

Esperamos su pronta atención a esta petición que un considerable grupo de ciudadanos estamos haciendo. Muchas gracias.

Atentamente,


Rosa M. Mari Pesquera
Portavoz

PMB 486, Ave. De Diego #89 Suite 105, San Juan, Puerto Rico 00927-6346