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Raúl Alzaga Manresa, director de Viajes Varadero
en la isla borinqueña, habla para BOHEMIA

Por MARTA G. SOJO
sojo@bohemia.get.tur.cu

Publicado en la revista Bohemia de Cuba en febrero de 2004

Ya peina canas. Es que muchos años han transcurrido desde que, en 1960, Raúl Alzaga Manresa, entonces un niño, emigrara de Cuba junto a sus padres. Vivió en Miami y Brasil, pero 30 años atrás tomó la decisión de establecer su residencia en Puerto Rico. Allá hizo amistad con Carlos Muñiz Varela, cuando trabajaban juntos en la dirección de la agencia de Viajes Varadero, hasta minutos antes de que Muñiz fuera asesinado, en 1979, por la mafia terrorista cubana radicada en Estados Unidos. Luego de la muerte de Carlos asumió la presidencia, hasta el presente. Está entre los miembros fundadores de la Brigada Antonio Maceo y de la revista Areíto.

Conversamos el año pasado, durante una visita suya a La Habana. Aquel intercambio quedó inconcluso, con perspectivas de retomarlo. Tal vez pasó más tiempo del deseado, pero por suerte se concretó, gracias ahora a la maravilla de la modernidad, el correo electrónico, que nos permite volver a dialogar a pesar de los kilómetros de mar y tierra que separan a nuestras dos islas.

-El terrorismo no es una palabra nueva en el lenguaje de los cubano-americanos recalcitrantes. ¿Cómo ha afectado a aquellos que mantienen posiciones más cercanas con su país de origen las actividades terroristas de los extremistas?

-El terrorismo y la violencia no son nuevos en las comunidades cubanas de Estados Unidos y Puerto Rico. La década del 70 y el 80 fueron períodos de mucha actividad terrorista. Cientos de bombas y más de una docena de asesinatos se llevaron a cabo durante esta etapa. Las motivaciones iban desde pugnas internas, control de grupos, hasta motivaciones mafiosas y tráfico de drogas. Existía una población de más de tres mil ex agentes de la CIA entrenados en técnicas de clandestinaje, manejo de armas y acciones de sabotaje. Sin contar con otros miles que habían aprendido por otras vías. Al mismo tiempo se impulsaba por los grupos contrarrevolucionarios la tesis de la "guerra por los caminos del mundo", que consistía en golpear con el terror cualquier representación o símbolo de la Revolución Cubana, fueran civiles o militares.

"Es dentro de este contexto que surge, en la primavera de 1974, la publicación de la revista Areíto, que marcó un cambio en la forma de ver al proceso revolucionario cubano. Las primeras reacciones se desarrollaron a través de los medios de comunicación. Las campañas de intimidación, difamación, intentos de desprestigiarnos y aislarnos fueron la agenda permanente. Luego de caldear el ambiente y de nuestra decisión de continuar nuestro empeño, se pasó a un segundo nivel: las bombas y las amenazas físicas. La casa de uno de los directores de la revista, Vicente Dopico, fue atacada con un artefacto explosivo, y así la de otros colaboradores de la publicación. Fue tanto el sobresalto y la amenaza durante el período de 1974 a 1979, que nuestra presencia en los medios de comunicación era nula o esporádica. A eso se añadía el ficheo, que se hizo continuo por parte del FBI, la CIA, etcétera., bajo el pretexto de protegernos.

"Formada la Brigada Antonio Maceo (1977), fortalecida la revista Areíto e iniciados los viajes a Cuba (1978), se desarrolló la peor campaña terrorista contra nuestro grupo y contra los que actuaban a favor del diálogo, la normalización y el comercio con Cuba. El primer gran golpe fue el asesinato de Carlos Muñiz Varela (en abril del 79), quien formaba parte del grupo que desde Puerto Rico contribuyó a la fundación de Areíto y la Brigada Antonio Maceo. Cuando lo asesinan dirigía el proyecto político económico de Viajes Varadero.

"Su asesinato se convirtió en un momento definitorio para muchos de nosotros. La mayoría dimos un paso al frente; fue nuestro bautismo de fuego.

"Fueron años de gran peligro (1979-1982). Estas actividades disminuyeron luego de que el gobierno norteamericano decidiera arrestar a los miembros de la organización terrorista Omega 7. Una cosa era matar y poner bombas en otros países y otra cosa era hacerlo dentro de las fronteras estadounidenses. Ya habían asesinado en el mismo corazón de Washington DC al ex canciller chileno Orlando Letelier.

"Sin embargo, no aminoraron las intimidaciones, la desestabilización económica y psicológica y la desinformación a través de los medios de comunicación. Ha existido un terrorismo físico (bombas y asesinatos), terrorismo de Estado (ficheo y complicidad) y un terrorismo de los medios de comunicación. Con respecto a este último podemos citar como ejemplo la campaña dirigida durante 10 años (1982-1992) por el semanario La Crónica, y su director Antonio de La Cova, el mismo que colocara la bomba en la residencia en Miami de Vicente Dopico y quien solo cumplió seis de los 55 años de cárcel a que fue condenado. Este semanario se dedicó a publicar fotos de nuestros hijos y las escuelas a las que asistían, las direcciones de nuestras casas, donde trabajábamos, etcétera.

"El terrorismo, aunque modificado, continúa presente en nuestras comunidades. En los últimos años ese terrorismo se ha llevado a cabo dentro de las fronteras de la nación cubana, dirigido y orientado por personas que residen en la ciudad de Miami o en cualquier otra ciudad de la Unión. Esto para las agencias federales es un terrorismo bueno."

-Los terroristas de origen cubano que asesinaron a Carlos Muñiz siguen sin sanciones. ¿Habrá justicia en algún momento para ese crimen?

-Esperamos que haya justicia, lo que no tenemos claro es cuándo será. Han sido muchos los obstáculos para lograrla. En primer término debemos señalar que los principales conspiradores, actores y encubridores de este crimen gozaron y aún gozan en mayor o menor grado de protección. En nuestras investigaciones se determinó que altos oficiales de la policía de Puerto Rico tuvieron conocimiento antes y después del asesinato. Ni lo evitaron, ni lo aclararon. Por suerte, muchos de ellos cumplen hoy penas de cárcel por otras actividades delictivas descubiertas. Líderes políticos que llegaron a ocupar posiciones importantes en el Senado boricua, al igual que de comisiones importantes de este órgano, actuaron como padrinos y protectores de asesinatos. Por suerte, uno fue expulsado y otro fue juzgado de corrupción y venta de influencia.

"El asesinato de Carlos es parte de una trilogía de estos hechos que incluyen el de Eulalio Negrín, en New Jersey, en noviembre de 1979, y el del diplomático cubano Félix García, en Nueva York, en 1980. Los dos últimos, atribuidos a Omega 7, y el de Carlos, al Comando Zero. En 1982 arrestaron a casi todos los componentes de dicha organización. En nuestra opinión, luego de ello el caso de Carlos dejó de tener importancia, si es que alguna vez la tuvo para el FBI. Hoy podemos decir que gran parte de los conspiradores, actores y encubridores han sido identificados y, al menos tenemos evidencia circunstancial suficiente para presentar un buen caso al nivel de opinión pública. Falta el empujón final, y eso se logrará cuando se cree un estado de opinión suficientemente grande, que obligue al gobierno a actuar decididamente. Cuando el FBI, tal vez en un acto de rectificación por sus errores del pasado, decida colaborar con las autoridades puertorriqueñas y les proporcionen toda la información que tienen y puedan conseguir, y cuando el gobierno de Puerto Rico tenga la suficiente voluntad política para dedicarle recurso a este caso."

-Estados Unidos habla de una lucha antiterrorista a escala global; sin embargo, mantiene exonerados a terroristas cubanos que actúan en su suelo o realizan acciones contra Cuba desde territorio norteamericano. ¿Qué reflexión haría sobre eso?

-La respuesta es sencilla: para el gobierno norteamericano hay terroristas malos y terroristas buenos. Cuando los desempleados de la CIA y otros decidieron llevar a cabo actividades terroristas contra objetivos cubanos ubicados en países europeos y de América Latina durante la década de los 70 nada se hizo para evitarlo. Cuando esos mismos empezaron a asesinar y colocar artefactos explosivos dentro de sus fronteras, entonces la cosa cambió y fueron reprimidos. Cuando desde Miami organizan actividades violentas y de carácter terrorista contra objetivos cubanos nada sucede. Ahora, al menos, con los actos de secuestros y piratería aérea han tomado medidas para castigar a los secuestradores.

-Mientras esos terroristas andan sueltos, se mantiene a cinco cubanos sancionados a penas carcelarias largas por luchar contra el terrorismo. ¿Se conoce esa situación en Puerto Rico?

-Primero hay que ubicar cuál es la realidad en Puerto Rico. Aquí hay una buena parte de la población que quiere ser norteamericana por las razones que sean y otro por ciento que quiere ser norteamericano pero no tanto, y el resto podrá ser independentista o no le interesa el tema. Aquí hay cinco puertorriqueños presos en cárceles norteamericanas cumpliendo larguísimas sentencias de prisión por pertenecer a organizaciones que practicaban la lucha armada como vehículo para obtener la independencia. De esos apenas se habla en la prensa comercial. Que se hable de los cinco cubanos es menos probable.

"Ahora también hay que reconocer que la prensa comercial se ha hecho eco en los últimos seis meses de un mayor número de cables noticiosos que de alguna forma mencionan el caso de los Cinco. El semanario Claridad, único medio vinculado al independentismo, aunque con limitada tirada de ejemplares, publica con frecuencia noticias y artículos relacionados con el tema. También el Nuevo Movimiento Independentista, junto con el licenciado Rafael Anglada, abogado que integra el equipo de la defensa de los cinco luchadores antiterroristas cubanos, realizan charlas a grupos interesados en el asunto. El Comité de Solidaridad con Cuba, encabezado por Milagros Rivera, ha llevado actividades como un piquete ante la corte federal el pasado año y recolecta firmas para ser enviadas al presidente norteamericano. En mi caso particular, cada vez que participo en algún programa de radio o me entrevistan por algún medio de prensa escrita he tratado de colocar el tema, al menos para que la gente se entere de lo que está sucediendo con esos compañeros."
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